NAVARRA FASHION WEEK. DAY 1















Viernes 1 de Noviembre, Navarra se sube a la pasarela y Sr Liberal se suma a ella. 




Bolso en mano y con el mejor outfit para la ocasión, me dispuse a entrar en el Baluarte. Allí estaban presidiendo la entrada dos porches que enmarcaban el photocall de Navarra Fashion Week. En cuanto tuve mi pase en la mano, pude empezar a descubrir todas las sorpresas que bajo esas escaleras se escondían.

La Sala de las Murallas del baluarte estaba llena de gente entusiasmada, entre los cuales me incuyo, por poder asistir a la primera Navarra fashion Week de la historia. Tras el acto simbólico de cortar la cinta roja, pude perderme por la parte izquierda de la sala donde estaban los stands de diferentes tiendas.

Mientras me rompía la cabeza pensando cómo fotografiar los productos que me encontraba en los stands para que salieran bonitos con tan poca luz, se me acercó Blanca Cenzano de Dieztocados, la cual me presentó a su compañera de equipo María Alonso. Tan encantadoras y especiales como sus tocados que tuve el placer de conocer con detenimiento, me confesaron su secreto para que todos ellos fueran únicos: tenían flores de origami hechas en tela.


 Continúe por los diferentes stands y mi estómago decidió fijarse en el de Comomami, más concretamente en los dulces que había. Tras gorronear educadamente una golosina, me adentré a observar la colección de ropa, una colección diseñada para que los padres y los niños vayan vestidos igual y que era casi tan dulce como la golosina que me había tomado.


Por último, acabé mi recorrido por los stands en ChonBag. Una marca que ya conocía por las redes sociales y es que he de confesar que me apasionan sus pajaritas porque tienen estampados geniales, como el de ciervos, y sobre todo por la combinación de colores. Pero los estampados no se quedan ahí, su colección de ropa, bolsos, bandoleras y mochilas se impregnan también de ellos.



Tras el tour por los stands, mis instintos decorativos encontraron un rincón precioso cuidadosamente decorado con dos sofás, varios espejos y un maniquí. Ese pequeño rincón era producto de la escuela MQMP, en la que se imparten cursos sobre asesoría de imagen y personal shopper. Se encargaron de que todos los asistentes se fueran a casa sabiendo cuál era el color que mejor les sentaba gracias a las pruebas  que hicieron durante toda la Navarra Fashion Week. Además tuvieron el detalle, muy práctico y ecológico, regalando bolsas de tela.

Cuando ya pensaba que poca cosa más podía descubrir, me adentré en la zona derecha de la sala. Una zona en la que se había montado un improvisado salón de belleza a cargo de la peluquería Ramiro Mata y de los maquilladores Ego Profesional . Pude notar como los asistentes merodeaban curiosos con la intención de ser captados para un peinado gratis o un buen maquillaje, porque aunque en la NFW hubiera mucho glamour, siempre las cosas gratis saben mejor.

Cuando quise darme cuenta, la cola del desfile daba la vuelta a la manzana, y es que aunque sabía que el desfile/concurso de los jóvenes diseñadores era uno de los más deseados, no pensaba yo que Navarra tuviera tanta pasión por la moda. Supongo que el hecho de que estuviera lloviendo también influenció tal agolpamiento de gente.

Tras esperar entre algún que otro empujón y alguna mirada amenazante por haberme colado disimuladamente, pude entrar a la zona del desfile. Allí, entre un halo de luz azul que hacía la estancia muy íntima, pude por fin ver la pasarela y empezar a contagiarme de esa magia de la moda. Magia que se estropeó un poco cuando no encontraba ningún sitio desde el que sacar buenas fotos.  Fué entonces cuando un golpe de suerte asomó por mis ojos al dar con un sitio en primera fila, desde donde pude disfrutar a la perfección del desfile. Una actuación de baile a cargo de la Escuela de Danza Diana Casas inauguró la pasarela.



Llegó el momento de los jóvenes diseñadores, con la música a tope, comenzaron a salir los modelos con las colecciones. En ese momento tenía mil pensamientos en la cabeza como que mí cámara no era lo suficiente buena para sacar fotos de calidad del desfile o que los modelos eran realmente guapos y desfilaban con mucha soltura (desde aquí mis felicitaciones a Dejabu Models). Pero dejo mis pensamientos a parte para haceros un pequeño análisis de todos los diseñadores.

Illiana Gonzalez. Con prendas de colores llamativos, me recordaban al más puro estilo urban pero con un toque divertido y alegre.


Elena Miramor. Una colección de un corte más clásico, la colección me resultó un tanto monótona en cuanto a colores, aunque he de destacar la capa negra con unos cortes muy limpios.



Iosune Fernández: mostró una mezcla entre lo country o guerrero y lo elegante, con vestidos largos combinados con cazadoras, chalecos de pelo o pistolas. Me declaro fan total del vestido corto hecho por trenzas, tenía un movimiento genial y lo hacía súper divertido.



Mónica Sarasa. Nos presentó una propuesta de lo más rompedora. La colección estaba envuelta en un aura destructiva y de decadencia, o eso es lo que pude percibir por la música. Los tejidos eran bastante bastos y los cortes generaban prendas con aire futurista. Sin embargo, los modelos desfilaban con un zapato con plataforma en un pie y el otro pie descalzo, lo que hacía que andarán de forma extraña. Aunque entendí la conexión de esto con la colección, también pude ver como el público solo se fijaba en los pies y en la forma de andar lo que desviaba la atención de lo más importante, la colección



Lara Idigoras. Una colección inspirada en la mujer desenfrenada y fuerte. Me encantaron los crop tops, las pamelas y las gafas de sol, que daban un aire altivo a las modelos, los cuales me enamoraron. Destacar sobre todo el collar de pinzas, que en el momento no descubrí que estaba formado de dicho material pero me pareció precioso de todos modos.


Leyre Herrero. Colección con tendencias egipcias.



Aiora Ganuza.  Con esta colección me vino a la mente Audrey Hepburn  elegancia e inocencia hecho prenda. Los pantalones altos blancos me dejaron con la boca abierta
.

Edurne Oroz. Llegó para romper la pasarela. Presentó su colección a ritmo de Skrillex, lo que dejaba entrever prendas con estampados caóticos, en tonos ahumados y con grandes volúmenes. Destacar sobre todo el vestido con la capucha ancha, que generaba un efecto de caperucita roja malvada muy interesante.



Leire Jerónimo. Una colección basada en negros y metales. Supongo que no hay buen desfile sin una caída de una modelo, y desgraciadamente toco con uno de sus diseños, una preciosa falda plateada.



Josh Waldorf. Con un gran trabajo en la puesta en escena, fue una pena que no se escuchara el preludio. Sin embargo  el mensaje que quería trasmitir con su colección llegó perfectamente. Era una colección arriesgada, con ganas de romper moldes y dar que hablar. Os imagináis un sujetador hecho de centollos? Yo tampoco hasta que ví el diseño de Josh!



Y para el final lo mejor, el ganador del concurso Mikel Colás, con una colección inspirada en la decadencia de los edificios abandonados tras el paso de las Olimpiadas. Una colección en tonos grises con algún toque lima, con una combinación de materiales muy agradable, destacar las zapatillas de plástico trasparente, cangrejeras de toda la vida que lucían los modelos.





Y esto es todo lo que puedo contaros del primer día de Navarra Fashion Week. Para los que os habéis quedado con ganas de ver más,  aquí os dejo una extensa galería con la imágenes de todas las colecciones que tome durante el desfile!. 




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